El problema del Real Madrid no se soluciona fichando nombres ni agitando rumores tras la perdida de la Copa del Rey. Tampoco señalando a jugadores que, en el mejor de los casos, ni siquiera forman parte del presente del equipo. La solución no está en la próxima temporada, ni en perfiles futuros, ni en debates sobre cupos. La solución —si existe— está en jugar mejor HOY.
Porque el verdadero déficit del Madrid actual no es de talento. Es de funcionamiento. El equipo se desconecta durante los partidos, encadena minutos de desconcierto defensivo, como los 33 del Baskonia en el Q4 de la final, pierde identidad en momentos clave y compite por impulsos, no por estructura. Y eso no se corrige con nombres propios lanzados a la opinión pública, sino con trabajo diario, rigor táctico y exigencia inmediata.
Ahí es donde entra la figura de Sergio Scariolo y TODO su cuerpo técnico. El entrenador del Real Madrid no es responsable del futuro, sino del presente. De que el equipo defienda con continuidad, de que no haya desconexiones graves durante los encuentros, de que el plan de partido no se diluya al primer parcial en contra. Eso no depende del mercado, depende del banquillo.
En ese sentido, los rumores sobre posibles fichajes, como el supuesto interés en Sergio De Larrea, son desvíos de atención. De Larrea no es un proyecto de largo plazo dentro de la ACB: el Real Madrid lo sabe, y el jugador tiene claros sus planes hacia la NBA. Ni Valencia va a negociar con el Madrid, ni hay intención del club blanco de mover ficha por alguien que no forma parte de su presente inmediato. Inventarse noticias no arregla lo que falla en la cancha; el foco debe estar en Scariolo y en cómo el equipo afrontará lo que queda de temporada.
Hablar ahora de posibles fichajes o de jugadores de cara al año que viene no es inocente. Es una manera de desplazar el foco. De evitar una conversación incómoda: por qué un equipo como el Real Madrid no domina los partidos, por qué se repiten los mismos errores semana tras semana y por qué la sensación de fragilidad aparece siempre en los mismos momentos.
https://youtu.be/R4G5Lk9LUKk
El baloncesto no se arregla mirando al Excel ni adelantando debates de despacho. Se arregla defendiendo mejor, jugando con continuidad y corrigiendo errores en tiempo real. Todo lo demás —rumores, nombres, futuribles— es HUMO. Y ahora mismo, el Real Madrid no necesita más ruido. Necesita respuestas. Necesita agachar la cabeza y seguir trabajando.
Ficha del autor
Periodista +15 años en la profesión. Los números no engañan.
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