Copa Korac 1981: Cuando el Joventut tocó el cielo de Europa (I)

Fue el triunfo, por una vez, de lo irracional, de lo ilógico, de la desesperación que a la postre se alía con la fortuna para formar un tándem imparable para todos”. De esta forma, describía Franco Pinotti la percepción que todos tuvimos de aquella final.

Previa Copa Korac 1981

El equipo de Venezia forma parte de una sociedad deportiva veneciana, la Reyer. Con el patrocinio de Carrera Jeans, y a base de dólares, logra formar el más temible tándem de extranjeros del baloncesto italiano. Y posiblemente europeo.

El yugoslavo Drazen Dalipagic y el estadounidense Spencer Haywood formaban esa dupla.

El balcánico, considerado varias veces mejor jugador europeo y figura indiscutible de la selección yugoslava, afrontaba por primera vez la aventura de jugar lejos de su país. Hay que recordar que entonces, sólo podían salir de Yugoslavia, a jugar profesionalmente, una vez cumplidos los 29 años.

Haywood también encaraba esta temporada fuera de su país. Pero con la diferencia que, lo hacía tras una carrera de once temporadas en la NBA. Debido a su carácter algo difícil, le llevó a aceptar la oferta de Venezia por estar apartado de Los Ángeles Lakers, que le prohibían firmar por otro equipo de la NBA.

Junto a ellos, cuentan con jugadores italianos de reconocida calidad como Grattoni, Gracis, Carraro y Della Fiori con experiencia internacional en la selección transalpina.

El equipo italiano tiene un poderío ofensivo envidiable, pero su juego en conjunto da la impresión de ser poco serio.
El Joventut de Badalona, por su parte había contratado a un joven pívot salido de la universidad: Joe Galvin. Junto a él, ficharon a otro americano con más experiencia profesional, tanto en la ABA como en la NBA: Al Skinner.

De los jugadores nacionales que completaban la plantilla y que incluían a Santillana, Delgado y Germán, entre otros, destacaban sobre todo José María Margall y Gonzalo Sagi-Vela.

También cabría destacar a un joven junior de 17 años que completaba la formación verdinegra: Jordi Villacampa.
La defensa debía ser el arma fundamenta de los badaloneses para poder alzarse con el triunfo.

En declaraciones previas, el entrenador del Carrera de Venezia, Tonino Zorzi, comentaba: “el hecho de que lleguemos imbatidos a la final puede ser una limitación para nosotros ya que tendré que combatir la relajación psicológica de los míos, aunque, teniendo en cuenta que son muy buenos profesionales, no creo que en este aspecto se pongan a temblar ahora a las puertas de una final europea por mucha importancia que tenga. Somos conscientes que todo el mundo nos da por favoritos, menos nosotros por descontado, y por varios motivos.”

Respecto al rival añadía “el Joventut es un equipo con mucha tradición. Tiene jugadores experimentados que saben siempre hacerlo mejor en estos difíciles compromisos. Juegan prácticamente en su casa, aunque no en su campo, y ello, quiérase o no, tiene su importancia. Me preocupa su contraataque, como en la mayoría de los equipos españoles, muy bueno y veloz.

Sobre el favoritismo de unos y otros, declaraba: “En fin, como pueden ver, esto de ser favoritos no lo tengo tan claro como algunos piensan. De mi equipo puedo decir todo lo mejor posible. Estoy satisfecho con todos ellos. No es verdad que tengamos problemas en el equipo. Existen, como es lógico dadas las personalidades que lo integran, a veces disparidad de enfoque o de criterio, pero el que decide soy yo y el equipo desde luego no ha puesto hasta el momento problemas. Reconozco que nuestro potencial ofensivo es muy grande, pero no podemos fiarlo todo al ataque. Tengo jugadores que cuando quieren defienden y muy bien, y en la final será el momento de demostrarlo. Claro que prefiero jugar al ataque con Dalipagic, Carraro y Haywood en el equipo, ¿quién no lo haría? Confío en mi equipo, pero, desde luego, respeto y mucho al Joventut: quien gane no lo conseguirá con facilidad.”

Manel Comas, técnico del Joventut, opinaba de las posibilidades de su equipo, su rival y el partido: “En teoría, el Carrera es un equipo con un potencial ligeramente superior al nuestro. Pero pienso que al jugar en Barcelona con un ambiente ´a priori´ favorable puede igualar esta final., pese a que según tengo entendido ellos han pedido mil localidades para sus seguidores. Antes de empezar, las posibilidades van a estar repartidas en un cincuenta por ciento. Tal como estamos jugando nosotros últimamente, pienso que a un solo partido podemos llegar a ser campeones.

El Joventut teme y respeta a todo el equipo del Carrera. Pienso que lo estamos centrando todo en Dalipagic y Haywood, dos grandes jugadores con una capacidad realizadora tremenda, pero no podemos olvidarnos de los Carraro, Serafini, Della Fiori, jugadores todos con una gran calidad. Nosotros hemos preparado cosas nuevas que, si nos salen bien, sobre todo en defensa, nos darán posibilidades.”

Creo que la clave estará en la defensa, pues el Carrera está consiguiendo unos tanteos muy altos. Nuestro objetivo se centrará en rebajar a unos cuarenta o cuarenta y cinco puntos los que anoten Dalipagic y Haywood juntos. Pero el equipo en general es temible, es al que hemos de parar. Mis referencias del Carrera son que es un equipo que no corre excesivamente, que cuanto tiene un rebote defensivo claro sí saca contraataques, casi siempre concluidos por el propio Carraro, parece que no defiende demasiado, pero su ataque es terrorífico, su rebote ofensivo muy bueno, y que la transición ataque-defensa es un poco lenta, por lo que nosotros intentaremos sacar contraataques para aprovechar esta circunstancia. En fin, todo ello es temible, sobre todo el rebote ofensivo de Dalipagic, que es muy bueno. Yo creo que la defensa que nosotros les podamos hacer va a ser decisiva de cara al resultado final.”

El partido

Jueves 19 de marzo de 1981

Todo estaba preparado para una nueva fiesta del baloncesto, para un nuevo enfrentamiento entre italianos y españoles. Pero la FIBA no tuvo en cuenta, cuando puso el choque a las cinco de la tarde que no era festivo en todo el territorio español. En Badalona era laborable.

Si a eso unimos el alto importe de las entradas, para aquellos años, se entiende que el Palau Blaugrana tuviera una pobre entrada, poco más de tres mil espectadores, para lo que se merecía esta final.

El quinteto titular del Joventut lo forman Gonzalo Sagi-Vela, Al Skinner, José María Margall, Luis Miguel Santillana y Joe Galvin.
Andrea Gracis, Giovanni Grattoni, Fabricio Della Fiori, Drazen Dalipagic y Spencer Haywood son los cinco jugadores que pone de inicio el Carrera.

Manel Comas sitúa a Skinner sobre Haywood y al resto de sus hombres en defensa zonal. Este marcaje individual impide a la estrella del conjunto veneciano buenas posiciones de tiro. Sin embargo, Dalipagic tiene más libertad para lanzar a canasta.
Por su parte, Zorzi sitúa a sus hombres en una defensa en zona, pero no impide el rebote ofensivo de su rival.

El Carrera Venezia se marcha en el marcador con una ventaja de seis puntos, que el Joventut pronto anula. Esto lleva al entrenador italiano a solicitar un tiempo muerto con cuatro minutos de juego transcurridos: quiere que su equipo marque el ritmo del encuentro y no permite concesiones.

En la reanudación, Comas sitúa a Skinner sobre Dalipagic y que la zona pueda parar a Haywood. Los italianos cambian a defensa individual.

Ataques con muchos nervios por parte de ambos equipos, aunque parece que los italianos se van entonando de cara a canasta. Con trece minutos para la finalización de la primera parte y un resultado de 14-18, favorable a los transalpinos, lleva a Manel Comas a solicitar un tiempo muerto.

El primer cambio en el Joventut se realiza a los diez minutos de partido: entra Delgado por Santillana. Y en su primera acción anota una canasta tras un tiro en suspensión.

Partido muy igualado, tanto en aciertos como en errores, hasta el momento. Ningún conjunto permitía al rival alcanzar diferencias más allá de los cuatro puntos. A falta de 4 minutos el marcador reflejaba empate a 34.

A 1:50 para el final de esta primera parte, y con 42-40 en el electrónico favorable a los verdinegros, Manel Comas solicita un tiempo muerto para aclarar las ideas de cara el tramo final y aire a sus jugadores.

Dos canastas consecutivas de Delgado llevan al entrenador italiano a solicitar un tiempo muerto a falta de 39 segundos. No se permitían concesiones.

Finaliza la primera parte con un marcador favorable al Joventut por 48-42. Por parte de los de Badalona destacan Margall y Skinner con doce puntos cada uno. En los italianos lo hacen Haywood y Dalipagic, ambos con trece puntos.

Comienza la segunda parte y Manel Comas solicita tiempo muerto al reducir el Carera la diferencia a dos puntos. Han transcurrido cuatro minutos, pero hay que parar el acierto rival.

En una jugada, Haywood recibe accidentalmente un golpe en la cara por parte de Galvin en la lucha por el rebote. El jugador cae el suelo y acceden a la pista, médico y fisio, para atenderlo. Como anécdota, hay que indicar que también entran en la cancha miembros de la prensa gráfica para captar el momento.

Copa Korac 1981

Esto sería imposible de observar en la actualidad en cualquier partido de baloncesto.

La defensa de Delgado sobre Dalipagic en esta segunda parte surge efecto, pues el yugoslavo no anota su primera canasta hasta el minuto diez. Por el contrario, el jugador verdinegro se carga con cuatro faltas personales.

El encuentro sigue de igual manera: ninguno de los dos conjuntos consigue una renta superior a los 3-4 puntos, que pronto es enjuagada por el rival, merced a unas duras defensas.

Así se llega a falta de siete minutos para la conclusión con empate a 68. Pero el equipo italiano comienza a mejorar en sus ataques.

A falta de cinco minutos, Manel Comas, solicitando un tiempo muerto, intenta reconducir a sus jugadores para recortar la diferencia de cinco puntos que lleva el Carrera. El marcador refleja un 72-77.

Skinner, Galvin y Delgado tienen cuatro personales y Margall y Sagi-Vela, tres, lo que hace que a partir de ahora su defensa sobre los rivales sea cuanto menos algo más “delicada”.

Galvin anota su primer punto de la segunda parte merced a un tiro libre a falta de 2:47 para la finalización.

Los italianos comienzan a sacar de banda, en lugar de lanzar tiros libres, siempre que sea posible esa opción, a falta de dos minutos.

Con 80-87 en el electrónico, José Félix Pons comenta: “la diferencia se nos antoja excesivamente fuerte para que pueda ser salvada por el Joventut. Sentimos enormemente el decirlo, pero siete puntos para un equipo de la consistencia del Carrera, se nos antoja prácticamente insalvable.”

Una nueva canasta del Carrera pone a éstos 9 puntos sobre el Joventut. Y José Félix Pons, siendo realista con las circunstancias, vuelve a incidir en el tema: “Señores, el Carrera va a ser el segundo equipo italiano, en veinticuatro horas, que se proclama campeón de Europa de una competición. Ayer fue el Squibb de Cantú, que venció por 86-82 en el PallaSport de Roma al FC Barcelona, el propietario de las instalaciones donde se están jugando estos minutos de la final de la Copa Korac, entre otro equipo español y otro italiano: el Carrera de Venezia y el Joventut de Badalona. Y el baloncesto español habrá colocado esta temporada a dos de sus equipos en dos finales europeas. Pero se habrán saldado también con dos subtítulos.”

Y es que sin la línea de triples que todos conocemos actualmente, que se instauró en la temporada 1984/85, era poco más que complicado remontar siete puntos en minuto y medio.

El primer jugador en ser eliminado en el Joventut, debido a la presión de los verdinegros para robar el balón e intentar la remontada, fue José María Margall.

Era sustituido por Germán. Un jugador que no había disputado ni un sólo segundo, debía incorporarse al encuentro en esta difícil tesitura.

Grattoni encesta sólo uno de los tiros libres de los que dispone, pero una rápida transición del Joventut, resuelta con una suspensión de Sagi-Vela pone el 84-90 en el marcador.

La Penya recupera el balón, merced a unos pasos de Dalipagic. Tiempo muerto solicitado por Zorzi.

Pedro Bathe, desde la pista comenta las instrucciones de Manel Comas en su intento de remontar: “Que hay tiempo, que presionen, que saltan dos contra uno…

Nueva suspensión de Sagi-Vela coloca el 86-90.

Presión sobre Gratone, como había solicitado Comas, por parte de Sagi-Vela y Santillana, que lanza un pase largo y lo recupera Galvin, pero Skinner pierde el balón.

Falta de Skinner sobre Haywood, que supone su quinta personal. Lo sustituye Delgado. Anota Haywood los dos tiros y sitúa el marcador en 86-92.

De nuevo anota Sagi-Vela a falta de 31 segundos (88-92)

Balón perdido por el Carrera. Y personal sobre Santillana de Serafini, que es eliminado por cinco faltas.

Faltan veintiséis segundos para que termine este emocionante partido, que se le puso prácticamente fácil para el Carrera de Venezia cuando aún faltaban dos minutos y con ocho puntos de diferencia. Y con solamente aguantar la pelota era suficiente. El Joventut, sacando fuerzas de flaqueza, viendo como Margall y Skinner eran eliminados por cinco personales, aprovechando los fallos por el evidente nerviosismo también del contrario, ha disminuido la diferencia tan abismal.” Así se expresaba ahora José Félix Pons creyendo también en la remontada.

Santillana anota los dos tiros libres y sitúa el marcador en un 90-92.

Personal de Germán. Restan 22 segundos y los italianos solicitan sacar de banda. Lanzamiento de Dalipagic, que libre de marca, falla. Pero el rebote lo captura Grattoni.

Dalipagic Venezia Reyer

Nueva falta de Germán a falta de 4 segundos y los italianos vuelven a renunciar a los tiros libres. Saca Della Fiori sobre Grattoni, que intentando evitar el contacto con Sagi-Vela pierde el balón a falta de 1 segundo.

El nerviosismo es evidente. Falta un solo segundo. Si la pelota bota, habrá terminado el partido. No hay que botar el balón. Y que sepan ustedes, señoras y señores, que el reloj no comienza a contar hasta que no lo tocan”, así narraba José Félix Pons a los espectadores este increíble final de encuentro.

Germán busca al destinatario de la jugada ensayada. Todos se mueven y saca sobre Galvin, que tal y como recibe, se eleva desde más allá de siete metros. Y anota la canasta. Empate a 92 ante las protestas de los italianos.

Copa Korac 1981

Efectivamente, el colegiado inglés sr. Richardson se ha dirigido a la mesa desde el primer instante y dio la canasta por válida a pesar de que los dirigentes del Carrera intentaban coaccionar, con la ayuda de la mesa, que como siempre ha estado favorable a los italianos en cualquier competición importante, intentó que la cosa fuera diferente. El caso es que la prórroga aquí está”, narraba Pedro Barthe desde la pista rodeado de jugadores y seguidores del Joventut que invadieron la cancha.

Hay que recordar que entre mediados de los años setenta y principios de los ochenta, el baloncesto italiano era muy poderoso a nivel de clubs. Conseguían importantes sponsors, que les facilitaba, a base de dólares, fichar a casi los mejores jugadores extranjeros. Y eso era muy importante para la FIBA. Si no, ¿Cómo se entiende que un club que milita en la A2 italiana pudiera jugar una competición europea sin haber conseguido la clasificación en la Liga de su país?

Esto que parecía una “teoría de la conspiración” era algo en cierto modo habitual. Poderoso caballero es Don Dinero. Y la FIBA era de los que “ayudaban” en cuanto podían a los poderosos “económicamente” con el sr. Stankovic a la cabeza.

Stankovic Comas

En esta foto podemos observar al sr. Stankovic viendo la final de la Copa Korac desde una esquina del Pabellón Blaugrana, en lugar de estar ubicado en el palco de autoridades.

Comienza la prórroga, y antes del primer minuto, Santillana comete su quinta personal. Es sustituido por un jovencísimo Villacampa.

En la lucha por el rebote tras un tiro de Villacampa, Delgado comete su quinta personal. Tanto esta personal como la de Santillana son un tanto rigurosas y “favorecían” al Carrera, puesto que Comas tenía que echar mano de los menos habituales, prácticamente no jugaban, para afrontar estos minutos finales.

A falta de poco más de un minuto, los italianos mantienen una ventaja de cuatro puntos, 100-104. Pero entonces se vuelve a gestar otro milagro en la pista.

Dos tiros de Galvin acerca a los verdinegros a dos puntos (102-104).

Balón perdido por Carraro y canasta de Sagi-Vela. Empate a 104.

Tiempo muerto solicitado por Zorzi a falta de 49 segundos.

¿Cómo crees que pueden desarrollarse estos 49 segundos?, porque estáis en una situación muy precaria con los juniors”, pregunta Pedro Barthe a Delgado durante el tiempo muerto. A lo que el jugador responde: “Pero yo tengo confianza en que ganaremos. La he tenido cuando íbamos peor, y ahora creo que podemos ganar.” Otra situación impensable hoy en día: durante un tiempo muerto se entrevista a un jugador, aunque esté eliminado.

Gonzalo Sagi-Vela anota el tiro libre y sitúa el marcador en 105-104 favorable al Joventut.

Haywood pierde el balón a falta de 37 segundos y Manel Comas solicita tiempo muerto.

Ahora Pedro Barthe pregunta a Santillana: “Ha cambiado mucho esto, ¿no?” y el capitán verdinegro contesta: “Bueno. Todavía quedan esperanzas. Pienso que estos 37 segundos van a ser a cara o cruz.

Germán falla un lanzamiento en el último segundo de posesión y los italianos capturan el rebote a falta de 8 segundos.
Haywood, con 1 segundo en el reloj, se levanta bastante liberado, pero en lugar de lanzar le da un pase a Della Fiori que se encuentra bajo canasta y falla ante el salto de Galvin y Villacampa por taponar el lanzamiento.

Se acaba el tiempo y Della Fiori reclama a los colegiados la validez de su canasta, puesto que considera que Galvin interfirió su lanzamiento.

De nuevo polémica. Se monta una importante trifulca: los jugadores y el cuerpo técnico del Carrera rodean al árbitro sr. Richardson mientras los aficionados del Joventut invaden la pista, celebrando ya la victoria.

Los colegiados se retiran hacia el túnel de vestuarios para poder hablar con el comisario de la FIBA. En ningún momento aparece la figura del secretario de la FIBA, sr. Stankovic.

Pedro Barthe coge de nuevo a Santillana para entrevistarlo. “Tengo a Santillana conmigo. Pero parece que desconoce si es campeón de la Korac”, comienza a preguntar al jugador. Y Santillana sólo responde con un “Tengo entendido…” y en ese momento le interrumpen cuando salen sus compañeros para celebrar el título conseguido por el Joventut de Badalona.

Un triunfo merecido para quien no dejó de luchar, quien no dejó de creer en sí mismo y en la victoria.

Y destacar por mi parte, aunque todos los jugadores estuvieron a un gran nivel, a tres hombres por encima del resto: Galvin, con su increíble tiro que forzó la prórroga, a José María Margall y Gonzalo Sagi-Vela, quienes con sus acciones y puntos en la segunda parte mantuvieron al equipo en el partido y los puntos de un magistral Gonzalo Sagi-Vela en la prórroga llevaron a este equipo a la gloria.

Copa Korac 1981 Estadísticas

Está con nosotros Manel Comas superemocionado”, comenta Pedro Barthe. “Sí, evidentemente. Mucho. Porque ha sido como un parto. Los últimos cinco minutos no se los deseo a nadie. Han sido las ganas que teníamos. Habíamos trabajado mucho para esto”, responde el técnico de los de Badalona.

Jordi Villacampa Manel Comas

Los aficionados levantan a hombros a Galvin y dan la vuelta triunfal a la pista. Merecido homenaje a uno de los héroes de la noche.

PostPartido

Tras la derrota, Spencer Haywood era muy claro y declaraba: “En 12 años no había perdido un encuentro de esta forma ¿Las culpas? De todos. No somos un equipo. No somos profesionales. Aquí cada uno cree que puede resolver por su cuenta. No formamos un equipo sino un montón de elementos sin ideas.”

Serafini por su parte comentaba: “El tiro de Della Fiori iba a entrar en la canasta y Galvin la ha sacado de dentro. Estamos convencidos de que era válida. Nos han engañado.”

Della Fiori, por su parte, hacía notar: “El árbitro inglés iba a dar como buena la canasta, pero la gente ha entrado en la pista y los jugadores del Joventut le han impedido acercarse a la mesa. Después se han reunido dentro y han dicho que no valía, pero nadie nos ha dicho por qué no se le hizo caso, porque lo que está claro es que él no daba el partido por finalizado.”

Zorzi comentaba sobre la última jugada: “Hemos perdido injustamente un partido que teníamos ganado fácilmente. En la última jugada de la prórroga, Della Fiori había lanzado a canasta y antes de que la pelota bajase Galvin la sacó de dentro. Creo que era una canasta válida y nos la han escamoteado y con ella el triunfo.”

Como vemos dese el lado italiano veían la jugada final de una forma y la llevaban hacia su beneficio…

El Carrera lo tenía todo a favor para no haber tenido que jugar la prórroga, y el técnico italiano respondía: “Sí, es cierto. Todavía no he podido explicarme cómo quedando medos de 2 minutos y con 8 puntos de ventaja a nuestro favor pudieron perder mis hombres el partido. Es incomprensible. Han sido los segundos más costosos de nuestra vida. Mis jugadores se han equivocado al jugarlos. Han creído que estaba ya hecho y todo se ha confabulado para que nos empataran: primero los pasos que señalaron los árbitros y que yo no vi; después, el pase nefasto sobre Haywood, que perdió la pelota; tercero, el error de Dalipagic al precipitarse en el lanzamiento. No entiendo cómo un hombre se su experiencia ha cometido este fallo. Quedaban cinco segundos y pudo haber aguantado sin lanzar. Pero tiró a canasta y encima tuvo que fallar, cuando nunca lo había hecho. Para acabarlo de arreglar, Galvin encestó en el último segundo, un balón que en esas condiciones sólo entra una de cada mil veces. Realmente todavía no me lo creo.”

Es algo incomprensible que el técnico cargue contra el modo de jugar los últimos minutos de sus jugadores, cuando las decisiones de elegir banda en lugar de lanzar tiros libres venían del cuerpo técnico.

Sobre el Joventut, declaraba: “Ha estado a la altura de la final, pero creo sinceramente que hemos sido superiores, sobre todo en la segunda parte. Sin embargo, al final han puesto toda la carne en el asador, una garra y una fe de la que han carecido los míos en el momento cumbre. ¿Árbitros? Prefiero no opinar, pero creo que en la conflictiva jugada el colegiado belga nos ha perjudicado.

El técnico del Joventut estaba exultante: “Ha sido sencillamente sensacional, increíble, inenarrable. No tengo adjetivos para decir lo que siento en estos momentos y cómo poder resumir la alegría que me embarga. Quiero agradecérselo todo a mis jugadores, desde el primero al último, porque han estado sencillamente geniales. Han puesto un tesón admirable y han sabido aguantar firme cuando todo parecía perdido. Han sido esas ganas y esa fe de ganar la que nos ha dado la victoria, y creo sinceramente que la hemos merecido.”

Era increíble que el Joventut pudiera ganar una prórroga con jugadores titulares siendo eliminados por personales. Sobre esto Comas comentaba: “Eso digo yo, pero ya han visto. Los que han salido no han vuelto la cara y han estado sencillamente magníficos. Han conseguido algo que nadie esperaba y le han dado la vuelta al marcador de forma soberbia. Es un triunfo de la Penya y del basket catalán y español.

Joe Galvin, aferrado al trofeo, comentaba a los medios de comunicación sobre su canasta: “Tenía que entrar, lo sabía. No podíamos perder después de haber remontado en los últimos segundos. Nos lo merecíamos. Tuve suerte, claro, porque no es fácil que entre cuando no te queda más tiempo que para lanzar. Estoy muy contento de haber podido contribuir a que el Joventut conquiste este trofeo. Por fin, somos campeones.”

Otro de las grandes estrellas del partido, Gonzalo Sagi-Vela, más sereno, pero igual de emocionado que sus compañeros declaraba: “El ´pressing´ final nos ha salido bien. Hemos ganado y creo que ha sido una decisión justa, porque hemos luchado más que ellos. ¿La jugada final? Estos italianos están demasiado bien acostumbrados; cuando les pasa algo ponen el grito en el cielo. Siempre quieren que se lo den todo. A mí me han anulado también una canasta cuando acababa la primera parte. Lo siento mucho, pero son cosas del juego. Hoy les ha tocado perder a ellos. No se pueden quejar, ni siquiera de los árbitros.”

Dedicado a mis amigos de la Penya: Ricardo Sánchez, Jordi Villacampa, Joe Galvin, Gonzalo Sagi-Vela, Josep María Margall, Natxo Andreu (por su parte verdinegra), Luis Cebrián y @Penya1930 .

Fuentes: Revista Nuevo Basket, Ricardo Sánchez, Jordi Villacampa, Joe Galvin, Gonzalo Sagi-Vela, Josep María Margall, Mundo Deportivo, Televisión Española, YouTube.

Agradecimientos: Ricardo Sánchez, Jordi Villacampa, Joe Galvin, Gonzalo Sagi-Vela y Josep María Margall (por sus declaraciones), Marta Sagi-Vela (por ser puente con su tío), Natxo Andreu (por su apoyo en esta andadura y su empuje a hacerlo) y a Juan Carlos (por darme una oportunidad).

🏆 Copa Korac 1981: Cuando el Joventut tocó el cielo de Europa (y II)

Baloncesto como forma de vida

En 'Tiempo de Basket' desde 14.05.2020

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