domingo, mayo 19, 2024
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Copa Korac 1988: Real Madrid, en busca de la “Triple Corona” (y III)

Protagonistas de aquel encuentro y aficionados del Real Madrid nos dan su visión y recuerdos de aquella final después de algunos años.

Entrevista a “Lolo” Sainz (ex-jugador del Real Madrid y ex-entrenador del Real Madrid, Joventut Badalona y Selección Española)

– La Cibona había sido la “bestia negra” del Real Madrid desde la llegada del Drazen Petrovic a Zagreb. ¿Cómo se llevaba esta final con eso en la cabeza?

Me acuerdo muy bien de la Cibona, de Petrovic, de su entrenador Mirko Novosel, un magnífico técnico… Todo el mundo decía que Petrovic era nuestra “bestia negra”, que en efecto lo era, pero es que en el banquillo había un tipo muy bueno: Novosel. Y él siempre nos planteaba defensas muy “raras”, por así decirlo. Muy complejas. Acostumbrado a otro tipo de defensas, de jugar en la competición española de otra manera, pues nos costaba mucho trabajo poder hacerles frente.

Sabíamos que tarde o temprano, tenía que llegar y que alguna vez les tendríamos que ganar. Así que creo que el equipo fue con ganas de hacerlo.

– La defensa de Petrovic se la asignó a Biriukov y a Alexis. ¿Era mejor que no se hubieran enfrentado a él vistiendo la camiseta del Real Madrid?

Lógicamente Biriukov era, poco más o menos, de su estatura. Pero creo que “Chechu” lo hizo muy bien y eso que no era su gran fuerte, como magnífico defensor… aunque él diga que sí. (risas)

El relevo de Biriukov en la defensa de Petrovic tenía que ser siempre alguien un poco más alto y Alexis lo hizo muy bien. Era más alto, tenía unos brazos larguísimos y le cerraba muy bien la visión del aro y la de su juego.

Creo que entre los dos le “hicimos un traje”.

Para que metiera veintiún puntos en un partido, tuvo que tirar mucho, o tuvo que tener demasiado tiempo el balón en las manos. Y no con la seguridad aplastante que siempre tenía. Se veía que estaba muy sujeto y como él era un hombre que necesitaba puntos, siempre jugaba para meter muchos puntos, pues meter esos puntos estaba muy bien. Habla muy bien de Biriukov y Alexis.

Lolo Sáinz entrenador Real Madrid

– La Cibona empieza la temporada sin Alexander Petrovic, Nakic ni Andro Knego.

Andro Knego nos hacía siempre muchísimo daño. Era un hombre muy serio, muy trabajador y muy educado (risas). En la Cibona había algunos elementos que no lo eran tanto. Pero Knego era un caballero jugando.

– ¿Las bajas de Fernando y Antonio Martín eran muy significativas para el equipo, puesto que le dejaba solo con dos pívots puros? ¿Sorprendido que Branson y Romay realizaran un gran encuentro en Madrid?

Para nosotros era un hándicap. Fernando (Martín) era un anti-Knego, el hombre que podía contrarrestar el juego de Knego. Era rápido también en sus movimientos laterales. Para nosotros era un seguro de vida.

Si Romay empezaba los partidos, o empezaba a jugar, y no se cargaba demasiado rápido de faltas, era un tipo temerario para el equipo contrario. Su hándicap era que le faltaba un poquito de movimiento lateral y siempre se podía cargar de faltas. Pero en ese partido estuvo muy bien, porque se veía seguro, que lo podía hacer, que lo podría realizar…

Lo de Branson, digamos que puede ser normal. Lo de Romay era más anormal que hiciera tantos puntos, porque dentro del esquema del equipo su misión era otra. No la de un encestador. Pero como se encontraba muy seguro, aprovechó muy bien su rol y su tiempo. Y pudo hacer veinticinco puntos. Que era una barbaridad.

– Si los árbitros respetaban a Romay en el partido, podía hacer grandes encuentros…

Naturalmente. Porque él, además cuando hacía un par de faltas rápidas se quedaba muy tocado psicológicamente pensando en esas faltas. Y no daba todo lo podía dar.

– Finaliza el encuentro de ida con una diferencia de trece puntos. ¿Pensaba que era suficiente para afrontar la vuelta en Zagreb?

Con un equipo como la Cibona no se podía ir confiado en nada. Era un magnífico equipo, que hacía muchísimos puntos y doce puntos era una buena renta, pero siempre y cuando nuestra cabeza estuviera donde tenía que estar. Y no tuviéramos prisa por hacer las cosas, sino jugar para romperles un poco el ritmo.

Nos daba un pelín de confianza, pero no íbamos tan confiados como para pensar que ya estaba todo hecho. Ni muchísimo menos.

– Con un pabellón nuevo, la presión del público, jugadores y cuerpo técnico, ¿no llama la atención la designación del colegiado portugués Pinto?

Lo único que teníamos en mente era que no podíamos perder la cabeza. Debíamos dedicarnos a jugar y olvidarnos un poco del ambiente, olvidarnos de los árbitros… Porque se estás jugando un partido y sólo estás pensando que hago falta, que no hago falta, que piten en mi contra, entonces sí que pierdes seguro.

– Se lesiona accidentalmente Petrovic por un golpe con Vukicevic. Mientras estuvo fuera de la pista, los jugadores yugoslavos juegan mejor sin su estrella. ¿Le sorprendió?

No lo recuerdo muy bien, pero seguro que haríamos algo que teníamos preparado. Éramos muy metódicos en los planteamientos de los partidos y seguro que teníamos algo estudiado en el caso de que eso pudiera ocurrir.

Aunque una cosa es llevarlo preparado y otra que pueda salir bien.

Pero sí estudiábamos y planificábamos varias cosas en función de cómo jugara el rival.

– ¿Qué se les dice a los jugadores si llevas siete puntos de desventaja en el descanso?

Se les recalca, se les motiva, inclusive se les dice que el partido es importante y que lo intentemos ganar. No conformarse con perder y salvar la diferencia. Volver para ganar el partido, porque la situación se puede convertir en muy peligrosa.

– A medidos de la segunda parte, la Cibona tiene diecisiete puntos de ventaja. Decide sacar a Corbalán y a Biriukov, apostando por la veteranía de Juan y los tiros de “Chechu”.

Era como decirles “todavía no hemos perdido”. Ellos ya lo veían ganado y cometieron ese fallo. Un fallo psicológico porque lo veían muy claro ya. Parecía que nos iban a destrozar. Y la verdad, es que Juan impuso un ritmo de juego magnífico, jugó con mucho desparpajo, dirigiendo muy bien, animando a sus compañeros como gran líder que era.

Biriukov era un hombre que hacía muchos puntos. Y necesitábamos de ellos. Tiraba un poquito raro, pero las metía…

– La incorporación de “Chechu” Biriukov, por fin, en Europa le vino muy bien al Real Madrid.

Claro. “Chechu” era un magnífico jugador y, por supuesto, nos vino muy bien. Eso sin lugar a dudas. Para nosotros era importantísimo que estuviera, y no solamente en la competición nacional. Porque nos iba a ayudar mucho. Era un hombre que aportaba puntos, que posteaba muy bien, cerca del aro también se movía muy bien. Y realmente nos daba una calidad de juego importante.

– ¿Qué se le pasa por la cabeza cuando ganan por primera vez la copa Korac?

Antes, las tres competiciones europeas eran muy duras porque había equipos enormes en todas ellas.

¿En aquella época quién jugaba la Copa de Europa? Nada más que el que era campeón de su país. Los demás, que también eran muy buenos y no lograban ganar, estaban en las otras competiciones.

Y la verdad, fue una competición dura esa copa Korac.

Como había algunos equipos muy buenos en cada país, alguna vez le tocaba a alguno jugar la Copa de Europa y al resto la Korac. Eran grandes equipos. Estrella Roja, Virtus Bolognia o Cibona podían perfectamente jugar la Copa de Europa. Y aquel año jugaron la Korac.

Orgulloso y feliz por haberla conseguido, junto con todo el equipo.

– El Real Madrid era el único equipo español en conseguir la Copa de Europa, la Recopa y la copa Korac. Sólo lo habían conseguido, hasta ese momento, Cibona de Zagreb, Olympia Milán y Pallacanestro Cantú. Y Lolo Sainz el primer entrenador en lograrlo con un mismo equipo.

Siempre estábamos ahí. Estar optando a todas las competiciones era, digámoslo así, nuestra obligación. Lógicamente me llena de orgullo.

Agradezco ese reconocimiento que me haces, pero nada sería posible sin todo un equipo que queremos ganar en todo lo que participábamos y estar en todo lo más alto.

Desde aquí, y con mi humilde opinión, hay que reconocer el trabajo y todo lo que logró, tanto a nivel nacional e internacional con el Real Madrid: Ganó todo lo posible. Llevando a lo más alto al equipo que le vio crecer como jugador y como entrenador.

José Chechu Biriukov jugador Real Madrid

Entrevista a José “Chechu” Biriukov (ex-jugador de baloncesto del Real Madrid y Selección Española)

– La copa Korac de la temporada 1987/88 fue su primera competición europea con el Real Madrid. ¿Fue para usted una liberación?

Pues sí, desde luego. Había vivido un cierto infierno con este tema. El primer año tuve que esperar la nacionalidad para jugar en la liga española. Y después, me enteré que tenía que esperar otros tres años para jugar las copas de Europa y con la selección.

Siempre me pareció muy injusto esta ley, porque yo cumplí a rajatabla. Porque al final perjudicaron cuatro años de mi vida y no podido jugar internacionalmente, por decirlo así. Y posteriormente, una serie de jugadores yugoslavos, sobre todo, que cogían la nacionalidad griega y enseguida podían jugar.

– Aquellos yugoslavos que “gregorizaban” sus apellidos y las nacionalizaciones actuales express…

Ahora ha cambiado mucho. Pero, en mi época, cuando yo estaba jugando,la FIBA la dirigía un yugoslavo, que se llamaba Stankovic, y hacía lo que le daba la gana.

– Renunció al europeo de Nantes de 1983, estaba incluido en la preselección de la URSS, y al Mundial Junior, también en 1983, por venir al Real Madrid…

No me cogieron en la selección absoluta porque ya estaba viniendo para España. También me perdí ese campeonato del Mundo. Que incluso podíamos haber ganado. Era capitán del equipo y uno de los dos líderes junto a Sabonis.

La época de Stankovic ha sido de las más desastrosas. Fue muy protector de sus equipos, por el arbitraje y cosas así… En la FIBA hacía lo que quería. Luego fueron los equipos griegos sus protegidos. Ha sido un lastre. Toda la época de Stankovic ha sido escándalo tras escándalo.

– En el partido de ida le toca defender a Petrovic y no lo hicieron nada mal.

Ganamos con una gran actuación de Fernando Romay, si no recuerdo mal. Trece puntos eran bastantes puntos, pero jugábamos contra un equipo con Petrovic enfrente. Un gran equipo. Aunque parecía que iban perdiendo protagonismo con la llegada de la Jugoplástica.

Lolo Sainz decidió que defendieran a Petrovic jugadores que no habían sufrido, en sus carnes, por así decirlo, humillación de Drazen.

– ¿Es tan difícil jugar en una cancha como la de Zagreb?

Era difícil la cancha, pero creo que había otras más difíciles. Siempre era difícil jugar contra los equipos yugoslavos.

– Cuando llevan diecisiete puntos de desventaja, Corbalán y usted salen a pista y toman las riendas del equipo.

Es cierto. Hubo un momento que consiguieron catorce, diecisiete puntos de ventaja en el partido. Pero después Lolo hizo una serie de cambios y nosotros entramos en un momento de juego muy bueno. Juanito (Corbalán) dirigió muy bien al equipo y yo metiendo puntos. Y los demás empezaron a recuperarse y estuvimos a punto de ganar el partido, pero falló el último tiro Pep Cargol.

– ¿Las bajas de Fernando y Antonio Martín eran muy importantes?

Creo que sí. Pero Branson y Romay hicieron grandes partidos. Recuerdo perfectamente la actuación de Fernando (Romay) en el partido de ida, en el Palacio de Deportes, con un gran encuentro.

Pero el partido de vuelta, lo que hicimos, fue por los “bajitos”.

– ¿Cómo valora el tramo final del partido de vuelta?

Tras ganar de diecisiete, al final del partido, a falta de varios minutos estábamos igualados. El esfuerzo que hicieron no valió para mucho.

Es verdad que han conseguido lo mejor jugando en equipo. Pero nosotros lo hicimos mejor. Petrovic era muy individualista jugando. A veces gana y a veces pierde. Para bien y para mal.

Drazen tenía un meta en su vida: llegar a la NBA. Y era bueno si pasabas por el Real Madrid.

Cuando ganas todo se olvida, pero si pierdes no se olvida tanto. No siempre te garantizaba el éxito.

– ¿Cómo veía la llegada de Drazen a Madrid?

Drazen era un jugador que atrae las pasiones, lo quieres o lo odias. Aquí, en España, sobre todo en Madrid, me sorprende porque Drazen ha puteado mucho al Real Madrid: escupido a los jugadores, cantándoles “Hala, Madrid” y más cosas… Y de repente se convierte en un Dios.

Pero hasta cierto punto. Aquí se pasa de “Villano a Rey”, y al revés, con una facilidad pasmosa.

– ¿Qué se le pasa por la cabeza cuando finaliza el encuentro y son campeones de la copa Korac?

Fue un debut en una copa de Europa y la ganamos. Es la única copa Korac que tienen el Real Madrid.

La competición de la copa Korac era muy competitiva, todos los equipos eran muy difíciles. Entraban los equipos del segundo al cuarto puesto de las ligas nacionales. Quieren decir que han perdido en semifinales y final. Han tenido posibilidad de quedar campeones. Todos eran muy buenos.

Yo jugué la copa Korac dos veces: una con Dinamo Moscú y otra con Real Madrid. Se dividía en grupos, semifinal y final.

Con el Dinamo, en nuestro grupo teníamos al Mónaco, Partizán y Joventut. Y era duro.

Con Real Madrid eran Mónaco, un equipo israelí (Elitzur Netanya) y Virtus Bolognia. También duros. Semifinales contra Estrella Roja y final ante Cibona.

No era tan fácil como parecía.

– En su primera temporada en el Real Madrid, 1984/85, ganan la ACB y la Copa del Rey. En su primera temporada en Europa, consiguen la Korac. En 1988, su primera aparición con la selección española se salda con el pase a los Juegos Olímpicos de Seúl. ¿Es una casualidad o es usted un talismán?

Bueno, en cierta medida sí (risas)… En realidad, estaba rodeado de grandes jugadores y es el éxito de todos. Pero visto así, sí que lo parece…

Entrevista a Pedro Bonofiglio (Speaker del Real Madrid)

– Llega el Real Madrid a la final de la copa Korac. Y su rival es la Cibona de Zagreb. ¿Crees que pesaba en los jugadores que se tratase de su “bestia negra”? Sobre todo, tras la llegada de Drazen Petrovic a la Cibona.

Psicológicamente, me parece que jugar en el Real Madrid se debe quitar ese tipo de historias. Si bien, en esa época el baloncesto balcánico marcaba una referencia, si te ponías la camiseta del Real Madrid, “esos fantasmas” se tenían que ir automáticamente. Más con la calidad de los jugadores que había en la plantilla.

Evidentemente, enfrente tienes a un “señor” equipo como la Cibona con Drazen Petrovic al frente. Siempre fue “la bestia negra”. Pero un equipo lleno de jugadores ganadores, como era el Real Madrid, no creo que pesara tanto el hecho de pensar quién está enfrente.

– ¿Las bajas de Fernando y Antonio Martín se notarían demasiado en el juego interior?

Posiblemente sí. Eso puede llegar a condicionar las propias limitaciones. La ausencia de los hermanos Martín hacía que el banquillo tuviera pocos recursos en el juego interior, te ves limitado. Y eso, a lo mejor, llegas a pensar “¿qué posibilidades tengo ante una Cibona con tan pocos efectivos interiores?”

– Finaliza el primer partido, en Madrid, con trece puntos de ventaja. ¿Una renta suficiente para la vuelta?

Jugar contra la Cibona y ganar de trece puntos, siempre te va a resultar corto. Creo que contra la Cibona y ganar de veinte, es corto… Enfrente tenías a todo un “país”, representaban una bandera, siempre era algo más que un deporte.

Para ganarle al Real Madrid necesitas un montón de otras historias, no solo deporte. Y esas circunstancias hacen crecer el ánimo y se daban en la Cibona de Zagreb: tenían talento, tenían físico, tenían capacidad, era un equipo ganador también y tenían el respaldo y la presión de toda una inmensa afición volcada con el baloncesto y su equipo…

– En la ida, se consiguió parar bastante bien a Petrovic, pero dio la cara Cvjeticanin. ¿La vuelta sería muy diferente? La presión de los aficionados, el último partido de Drazen en Zagreb…

Encontrarte en esa situación, con el último partido de Drazen con la Cibona, sabes que lo va a dejar todo. Esa es una circunstancia más para pensar que veinte o veinticinco puntos, no ya sólo los trece, contra esa Cibona me resultan cortos para un partido de vuelta así. Una Cibona con jugadores de ese nivel, sabes que van a salir a darlo todo ante su afición. Y eso es muy peligroso.

– Con grandes árbitros para dirigir finales, ¿sorprende la elección del colegiado portugués Pinto?

Sí. se le vio el plumero a Stankovic y compañía. Llama la atención la designación de Pinto en contraste con Davidov, un colegiado curtido en “mil batallas”. Con el peligro que quisiera ser más protagonista que el árbitro principal.

No sólo debías luchar ante un equipo, una ciudad volcada, sino también contra esa designación.

Piensas que alguna compensación, en la cancha, a nivel de faltas, seguro que habrá.

– Lolo Sainz vuelve a asignar la defensa de Petrovic a Biriukov y Alexis. ¿Es acertada tras la buena labor en Madrid?

Claro. Eso habla de la sapiencia de Lolo Sainz. Pero seguro que tenía un “plan B”, porque Petrovic sabes que va a hacer su partido, pero Cvjeticanin no me puede meter veinte ni treinta. Controlar que el resto no aporten demasiado. Intentar frenar a Petrovic, pero si no puedo frenarlo, que los demás no “me maten” y no consigan ganar el título.

– La Cibona consigue una renta de diecisiete puntos a mediados de la segunda parte. ¿Qué se te pasa por la cabeza?

Malos momentos. Ahí es donde el Real Madrid nota que van apareciendo Cutura, Cvjeticanin y otros, porque la Cibona no es sólo Petrovic. Son más jugadores que lo peor para el rival es que cojan confianza. Y a este nivel, con jugadores ganadores, es más peligroso porque lo dan todo.

Pero con trabajo se recondujo la situación que deseaba el Real Madrid. Con la salida de Corbalán y Biriukov llevaron el partido a su terreno.

– Finaliza el encuentro y a punto ha estado el Real Madrid de ganarlo. Consiguen el título de la copa Korac por primera vez.

Era el título que le faltaba. Pero no era un título menor a tenor de los posibles rivales a los que te podías enfrentar. Te enfrentabas a un equipo que tiene en su plantilla a Drazen Petrovic. Estás ganando un título a Petrovic, con todo lo que eso conlleva. Uno de los mejores jugadores de Europa.

Un orgullo ganar esa competición continental. Es otro título para el club y toda una satisfacción para el aficionado.

– El Real Madrid es el primer equipo español en conseguir la “Triple Corona”: Copa de Europa, Recopa y copa Korac. ¿Qué se siente, como aficionado?

Totalmente orgulloso por algo tan importante. Como aficionado al Real Madrid, tiene que llenar de orgullo estar ese grupo selecto de esos equipos que han ganado los tres títulos continentales, porque era muy complicado ganarlos.

Estaba todo muy igualado, y era otro baloncesto. Cualquiera de las tres competiciones las juegan equipos de altísimo nivel, porque en cada competición nacional el campeón es solo uno y el resto de equipos tenían las mismas herramientas, o más, que los campeones. Y un giro del destino o suerte, más allá de lo físico, de lo táctico, estratégico o talento, te convierte en campeón.

Es un significado altísimo por todo lo que representa.

– Drazen Petrovic se comporta como siempre durante el partido, y saluda a sus rivales al término del encuentro. ¿Piensas que ha cambiado de alguna forma?

Un profesional, cuando se enciende el reloj y durante todo el transcurso del partido, lucha y se deja la piel para ganar. Y, evidentemente, vas a hacer todo para ganar dentro de la “legalidad”.

Que luego saludes al rival, porque van a ser tus próximos compañeros, me parece fantástico. Quizás sí cambió algo en él.

Entrevista a Nieves Lázaro (Aficionada del Real Madrid)

– Llega el Real Madrid a la final de la copa Korac. Y su rival es la Cibona de Zagreb. ¿Crees que pesaba en los jugadores que se tratase de su “bestia negra”? Sobre todo, tras la llegada de Drazen Petrovic a la Cibona.

En cierto modo, era un arma de doble filo. En la memoria del aficionado están las derrotas sufridas ante la Cibona. Además de las afrentas en la pista por parte de sus jugadores, encabezados por Drazen Petrovic.

Sólo había que esperar que Lolo pudiera “resetear” a sus jugadores para que todo eso no pesara en las cabezas.

– ¿Pensabas que las bajas de Fernando y Antonio Martín se notarían demasiado en el juego interior?

De alguna forma sí. Con sólo dos pívots puros en el equipo, no tendrían demasiado descanso Branson y Romay. Y eso a lo largo de los cuarenta minutos, podría perjudicar los intereses del equipo si los yugoslavos utilizaban sus artimañas y los árbitros no eran imparciales.

– Finaliza el primer partido, en Madrid, con trece puntos de ventaja. ¿Una renta suficiente para la vuelta?

Tal y como se desarrolló el partido, puede catalogarse como una buena renta. Pero estamos hablando de dos grandes equipos de Europa que son capaces de cualquier cosa. En el partido de hoy no han aportado mucho, pero la Cibona tiene jugadores en su plantilla que te desequilibran partidos. Al igual que el Real Madrid.

Quizás una diferencia mayor parecería mejor. Pero es posible que se confiaran demasiado si fuese así.

– En la ida, se consiguió parar bastante bien a Petrovic, pero dio la cara Cvjeticanin. ¿La vuelta sería muy diferente? La presión de los aficionados, el último partido de Drazen en Zagreb…

Por supuesto. Los aficionados balcánicos saben presionar y crear un ambiente infernal sobre el rival y todo lo que sea ajeno a ellos. Petrovic siempre lo da todo, en todos los partidos. Y siendo su último partido como jugador de la Cibona eso se multiplica por cien.

Nuestros jugadores deben “olvidarse” de todo lo que les rodea y no entrar en ningún tipo de provocaciones. Difícil, pero son profesionales y deben intentarlo.

– Con grandes árbitros para dirigir finales, ¿sorprende la elección del colegiado portugués Pinto?

Está claro que Stankovic tenía que hacer alguna de las suyas para igualar la final. Designas a un árbitro que, esperemos pueda aguantar la presión del público, jugadores y cuerpo técnico. Pero sabiendo cómo funciona la FIBA, no creo que suceda así. En más de una ocasión querrá ser protagonista y tomar decisiones para compensar y devolver así el favor de pitar en una final.

– Lolo Sainz vuelve a asignar la defensa de Petrovic a Biriukov y Alexis. ¿Es acertada tras la buena labor en Madrid?

Si en el partido de ida funcionaron, no debería cambiar. Siempre que tengan claro que en esta ocasión Petrovic va a salir más centrado a pista, que va a ser más Drazen que en Madrid. Pero no hay que obsesionarse para que no anote muchos puntos. Porque mientras tenga el balón no lo tendrán sus compañeros, y el peligro sólo vendría de un jugador.

– La Cibona consigue una renta de diecisiete puntos a mediados de la segunda parte. ¿Qué se te pasa por la cabeza?

Por momentos pensé que volvían los “viejos fantasmas” de otras ocasiones. No había forma de parar a los yugoslavos, el colegiado portugués señalaba faltas para compensar las que pitaban a los de la Cibona. Parecía que todo estaba en contra del Real Madrid. Pero, por suerte, Lolo Sainz puso en pista a Corbalán y a Biriukov y, junto al resto de sus compañeros, desatascaron esa situación con sus buenas acciones.

– Finaliza el encuentro y a punto ha estado el Real Madrid de ganarlo. Consiguen el título de la copa Korac por primera vez.

A punto han estado de dar la vuelta al marcador, a pesar del descalabro ocurrido en esos minutos de la segunda parte. Siempre es bueno ganar un título en Europa. Y más si lo haces ante grandes equipos. Hasta el momento, nunca habíamos participado en esta competición porque el equipo siempre luchaba por estar lo más arriba posible en las competiciones nacionales. Pero ganar la Korac no es ninguna tontería.

– El Real Madrid es el primer equipo español en conseguir la “Triple Corona”: Copa de Europa, Recopa y copa Korac. ¿Qué se siente, como aficionado?

Muy orgullosa como aficionada del Real Madrid, y como aficionada al baloncesto. Es algo que no han conseguido muchos equipos. Nuestro equipo ha sido el primero en conseguirlo para España, aunque el Barcelona estuvo a punto de hacerlo antes que nosotros. Pero perdieron la final de la Copa de Europa de 1984. Eso demuestra el nivel del baloncesto español y lo complicado que es ganar un título en Europa.

– Drazen Petrovic se comporta como siempre durante el partido, y saluda a sus rivales al término del encuentro. ¿Piensas que ha cambiado de alguna forma?

De alguna forma, parece que sí. Le hemos visto alentar a sus aficionados y realizar sus típicos gestos durante el partido, como siempre. Pero al final ha saludado a los rivales dando una imagen muy distinta al Drazen de otros partidos. Quizás haya madurado o puede que sea porque se ha enfrentado a los que serán sus próximos compañeros y no quiere iniciar una etapa nueva “limando” asperezas…

Dedicado a: Lolo Sainz, José Luis Llorente, “Chechu” Biriukov, Pedro Bonofiglio, Nieves Lázaro y José Luis García Molero.

Agradecimientos: A Lolo Sainz, “Chechu” Biriukov, Pedro Bonofiglio, y a Nieves Lázaro por su tiempo para poder realizar este artículo, a Natxo Andreu (por su apoyo en esta andadura y su empuje a hacerlo) y a Juan Carlos (por darme una oportunidad).

Baloncesto como forma de vida

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