jueves, abril 25, 2024
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Buscando el centro

La desastrosa campaña 84/85 de los Knicks, asolados por una plaga de lesiones, trajo como contrapartida positiva el número 1 del draft ganado, no sin poca controversia, en la primera lotería del draft de la historia con aquel infame bombo lleno de sobres en lugar de las clásicas bolas de plástico. Para New York supuso adquirir los derechos de Patrick Aloysius Ewing, un pívot procedente de Georgetown, campeón de la NCAA en 1984, medallista de oro en los JJOO de Los Angeles, y uno de los jugadores capaces de hacer crecer a una franquicia por sí mismos. La expectación era máxima en La Gran Manzana, pero la realidad se encargó de rebajar el optimismo local.

Los Knicks contaban con una plantilla mermada con las bajas de sus dos mejores hombres hasta la llegada de Ewing: Bernard King y Bill Cartwright. Ewing fue el referente de un equipo base formado por Rory Sparrow, Gerald Wilkins, Louis Orr, Bob Thornton y él mismo. Darrell Walker, Pat Cummings, James Bailey y Trent Tucker eran sus principales bazas desde el banquillo. Para colmo de males Ewing se perdería 30 partidos por problemas recurrentes en la rodilla. No estaba en los ánimos de los dirigentes de los Knicks arriesgar ni lo más mínimo con la joya de la corona, y más teniendo en cuenta sus amargas experiencias con King y Cartwright. La temporada fue casi tan desastrosa como la anterior en términos de número de victorias (23).

Las esperanzas de los dirigentes y los aficionados de los Knicks pasaban por recuperar para la siguiente campaña a Cartwiright y formar su propia versión de las Torres Gemelas haciendo pareja con Ewing. Muchos eran los equipos que estaban intentando utilizar esta fórmula para conseguir los resultados deseados: Rockets (Olajuwon y Sampson), Celtics (Parish y McHale), Blazers (Bowie y Thompson) y ahora los Knicks. Pero Ewing fue otra de las grandes estrellas que chocó con los métodos y la filosofía de su entrenador Hubbie Brown. Como ya ocurriera en el pasado con Artis Gilmore, Maurice Lucas, Bernard King y en un futuro con nuestro Pau Gasol, el jugador jamaicano no se encontraba cómodo con algunas de las premisas de Brown.

Bajo las reglas de Hubbie Brown, las cinco posiciones del campo eran intercambiables. Eso incluía también las posiciones interiores. Brown quería que Cartwright y Ewing fueran capaces de alternar sus posiciones en función del rival. «Fue duro para mí al principio, se suponía que todo el juego orbitaba alrededor del pívot, y nosotros no teníamos uno fijo». Brown era un gran entrenador, pero al mismo tiempo considerado por muchos de sus jugadores como un pequeño dictador que recurría frecuentemente a los abusos verbales. Respondía a las quejas de Ewing de esta manera: «No me importa como se defina a sí mismo, como un 4 o un 5, puedes preguntar a cualquier jugador interior que haya jugado para mí, te dirá que ambas posiciones pueden permutar. En los Celtics, Robert y Kevin son dos pívots que juegan juntos, y no pasa nada; en Houston, Ralph y Akeem juegan juntos, y no pasa nada. Éste es un problema inventado por la prensa, no es un problema de ejecución sobre el campo».

En medio de esta polémica se inmiscuía David Falk, el agente de Patrick Ewing, a quien había conseguido un acuerdo con la firma de equipamiento deportivo VOIT, con el lema «center of attention». Que Patrick Ewing dejara de jugar como «center» no era una buena noticia para la promoción de sus productos. «No puedes tratar a un jugador que vale 30 millones de dólares, como si fuera un jornalero con un contrato de 10 días», se quejaba en los medios Falk. Brown fue consecuente con sus principios y alternó a Ewing y Cartwright en ambas posiciones. El principal problema de Cartwright fue recuperar su estado de forma idóneo. A pesar de ello promedió unos decentes 17,5 pts 7,7 reb mientras que Ewing firmó 21,5 pts 8,5 reb y 2,3 tap. Pero los Knicks, a pesar de competir todos los partidos hasta el final, perdían más partidos de los que ganaban. Brown fue despedido y sustituido provisionalmente por Bob Hill.

Los vientos de cambio llegaron a New York, había un nuevo general manager (Al Bianchi), un nuevo entrenador (Rick Pitino), y varias caras nuevas en la rotación principal de la plantilla. Pitino implantó un juego mucho más dinámico y veloz que el de sus antecesores, en el que no cabían dos hombres grandes a la vez. Cartwright combinó minutos como sustituto de Ewing y también como compañero del jamaicano en el juego interior, pero cuando coincidían en cancha había un problema de solapamientos de sus zonas de influencia. Al finalizar la temporada Knicks y Bulls cerraron un trade por el que Cartwright era enviado a Chicago y Charles Oakley aterrizaba en New York. Los Knicks tenían por fín a un power forward ´natural’ de garantías. (Sidney Green fue un experimento que salió bastante mal). Ewing encontró al fin su sitio en el centro.

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