jueves, abril 25, 2024
InicioAnálisis / OpiniónEl fenómeno de los Bad Boys y su imborrable marca en la...

El fenómeno de los Bad Boys y su imborrable marca en la NBA

Generalmente, los grandes equipos se definen por sus estrellas, sus jugadores emblema. En los años 80, el dominio de la liga se lo turnaban entre Magic Johnson y Larry Bird, quienes decidieron cambiar para siempre la historia del baloncesto gracias a una rivalidad que aún hoy perdura en el tiempo. En la década de los 90, el fenómeno Jordan tomó el testigo de estos y se convirtió en la cara de la NBA, y más tarde en uno de los iconos más laureados del deporte a nivel histórico.

Sin embargo, no todo es blanco o negro, existe también el gris. En este caso, si jugaban de local, era una mezcla de azul y rojo. El azul es un color que se asocia a la estabilidad, la inteligencia y la unión, algo que representaba a este equipo y muy bien. La plantilla de los Detroit Pistons se sentía como una familia muy unida, pese a que el carácter de sus integrantes pudiese dar la impresión opuesta. Era un equipo estable que jugaba con dureza, pero también lo hacía con gran astucia e inteligencia. El rojo, por otro lado, se asocia con el corazón, la sangre y el peligro. Tres cosas que, sin lugar a dudas, definían a estos Pistons, uno de los mejores equipos que se ha juntado nunca en una pista. Solo unas pocas franquicias trascienden en popularidad, pero sobre todo en identidad, y se ganan una fama tal como la de aquellos chicos a las órdenes de Chuck Daly. Y es que, uno no adquiere el sobrenombre de “Bad Boys” así como si nada. Es algo que hay que ganarse cada noche en el parqué, con sangre, sudor y lágrimas. Y casi nunca terminaba siendo suya la sangre, ni el sudor, ni tampoco las lágrimas.

La franquicia de los Detroit Pistons tuvo algunos éxitos tempranos en la NBA, pero no fue hasta finales de los 80 cuando logró hacerse con el ansiado Larry O’ Brien. Para inicios de esa misma década, los Pistons contaban con una fatídica racha de 20 años sin pisar unas semifinales de conferencia. Pero la suerte empezó a acompañar a la franquicia de Michigan y la moneda por fin cayó de su lado. En el draft de 1981, los Pistons se hicieron con el base de la Universidad de Indiana Isiah Thomas en el puesto número dos. Considerado por muchos como el mejor jugador de su historia, Thomas revolucionó por completo al equipo, llevándolo a otro nivel competitivo. Durante las siguientes campañas, el núcleo del equipo se vio muy reforzado con fichajes como el del pívot Bill Laimbeer, procedente de Cleveland, pero sobre todo con la contratación de Chuck Daly como entrenador jefe.

En la temporada 87–88, el equipo se destapó realmente como uno de los más dominantes. Modificaron la rotación y forjaron definitivamente su identidad como los tipos más duros de la liga. Para vencerles, debías ser más fuerte y duro, física y mentalmente, que ellos. Sin embargo, eso no iba a ser tarea fácil para nadie. En la campaña 88–89 derrotaron a los Boston Celtics de Larry Bird, quien desde entonces nunca más llegaría a las Finales de la NBA. Tras perder ante Magic Johnson y sus Lakers un año antes, se tomaron la revancha y los barrieron 4–0 gracias a una defensa asfixiante y un gran poderío físico y mental.

Durante esa postemporada, no hubo un solo equipo que superase los 100 puntos anotados contra estos Pistons. En 1990, los Bad Boys dominaron la liga, manteniendo a raya a Michael Jordan y sus Bulls el tiempo suficiente para proclamarse campeones de la NBA por segunda vez en su historia. Estos Pistons fueron los que idearon las famosas Jordan Rules, una estrategia diseñada específicamente para pisotear al icono del baloncesto y cara más visible de la liga, adoptando el papel de villanos de la NBA. Todo el mundo les odiaba por ser buenos, pero más aún porque su forma de ganar no era la que acostumbraban a ver. Eran unos villanos y les gustaba serlo. Su trabajo no era agradar a la gente, sino ganar a los equipos que apoyaba la gente. Los Bad Boys eran personajes, y aunque de manera muy corta en el tiempo, estas personalidades pusieron contra las cuerdas a toda una liga.

Comprar entradas NBA

Periodista uruguayo
Licenciado en la Universidad Miguel Hernández de Elche

En 'Tiempo de Basket' desde 05.03.2024

Suscríbete a nuestra NEWSLETTER

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

PUBLICIDAD

Cinco Titular