21 octubre 2020

Tiempo de Basket

Análisis – Opínión – Baloncesto

Juan Antonio San Epifanio, Epi. El «SUPER» del basket español (I)

Juan Antonio San Epifanio Epi

Cuando te inicias en el baloncesto porque tus hermanos mayores juegan, siempre tienes un ejemplo en casa al que seguir, un espejo en el que poder mirarte. Sin embargo, sus inicios no fueron un camino de rosas y sólo su tesón le hizo continuar y no darse por vencido.

Los inicios de Juan Antonio San Epifanio, Epi

En el colegio Santo Tomás de Aquino de Zaragoza forma parte del equipo de minibasket y como reconoce nuestro protagonista “el primer partido que jugué lo perdimos por 27-0 y los perdimos todos ese año. Al siguiente, el primer éxito llegó cuando logramos empatar a 7 puntos un partido. Yo logré 4 y fui el máximo anotador”. Pero como sobraban tres jugadores, Epi fue uno de los descartes.

De ahí pasa al CN helios. Jugaba de pívot y en sus propias palabras reconoce que “era torpe y lento”. Su carácter ganador le llevaba a entrenar con sus hermanos para aprender. “Tenía muy claro que debía cambiar de aires para mejorar y estaba decidido a formar por el KAS vitoriano en el que jugaba mi hermano Herminio”.

Pero desaparece el KAS y Herminio San Epifanio recibe una oferta del Barcelona. Pone como condición que el club azulgrana fichase también a su hermano Juan Antonio .

Alpe

De esta forma llega a Barcelona. Allí coincide en su primer año juvenil con Miquel Nolis. Un entrenador que “me ayudó mucho. Es un excelente formador. Es una de las tes personas que más me ha marcado en mi carrera”.

Sólo estuvo una temporada con Epi, pero según palabras de Nolis “no imaginábamos que pudiera alcanzar los niveles a los que llegó. Tenía unos recursos internos, una energía, que no podíamos imaginar. Era un poco tosco, le faltaban los movimientos elegantes. Era basto y le faltaba soltura, pero lo hacía todo muy efectivo. No tenía plasticidad, pero sí efectividad. Adaptaba sus recursos técnicos a sus deficiencias”.

Formó parte del Colegio Alpe, donde se reunía a los mejores jugadores de la cantera del Barcelona, y otros jugadores procedentes de la “Operación Altura”. Fue campeón de España y del Mundo escolar. “En Alpe había muy buenos jugadores. De estudiar… digamos que poníamos interés”, recuerda Epi.

Epi Alpe

Pájaro loco, NO…

José María Sanz, estrella del rock and roll, formaba parte de aquellos jugadores que llegaron al Colegio Alpe a través de la Operación Altura. Sus compañeros le llamaban “pájaro” por llevar bordado al dibujo animado de “El pájaro loco” en su chupa de cuero. Al poco le llamaron “Pájaro Loco” debido al tupé que llevaba siempre el barcelonés.

Durante el campeonato de España, Epi me dio un pase. Iba demasiado fuerte. Salté para intentar salvar el balón, pero me estrellé contra la valla. Epi se acercó y me dijo; “ya no eres el Pájaro loco, ahora pareces un loquillo”. Y todos comenzaron a llamarme con el nuevo nombre con el que me bautizó Epi…” recuerda el famoso cantante.

Paso al primer equipo

Realmente cuando empecé a jugar al baloncesto más o menos en serio, mi ambición era jugar en primera división”. Y el sueño de este joven se cumplió en la temporada 1976/77, cuando comienza a viajar con el primer equipo y jugando algunos minutos. Trabajó más su técnica, sobre todo el tiro de larga distancia, el tiro a tablero y movimientos para salir con ventaja de los bloqueos. Todo esto junto a sus “mayores”, tal y como relataba nuestro protagonista “Recuerdo que cuando llegué al Barcelona y asistí al primer entrenamiento, aquello me pareció algo de otra galaxia. Estar al lado de jugadores como Carmichael, Flores, López Abril, que me parecían inalcanzables, y aprender de ellos, era el cumplimiento de todas mis metas”.

Su primer éxito con el club azulgrana llega con el título de la Copa del Rey de 1978 donde anota 12 puntos, y empieza a sentirse importante. Y no sólo lo considera él así, sino que en la temporada 1978/79 sería su primera temporada como jugador del primer equipo con Eduardo Portela en el banquillo. El periodista Joan Cerdá, tras jugar la final de copa y casi por casualidad y para cuadrar un titular, le puso el “súper” antes de su nombre. Y desde entonces ya era “Súper Epi”.

Ese verano de 1979, de la mano de Antonio Díaz-Miguel, forma parte de la selección nacional que participa en el Eurobasket. Acaban en sexta posición y es uno de los máximos anotadores del combinado nacional. Ya sería un fijo para el seleccionador. Se consiguió el cuarto puesto, perdiendo el bronce ante Checoslovaquia. En este decisivo partido Epi se lesionó, sólo pudo jugar 23 minutos, y eso era darle bastante ventaja al rival.

Con la llegada de Epi a la selección ese año, junto a otros jugadores como José Luis Llorente y Juan Manuel López Iturriaga, entre otros, se comenzó un cambio generacional que le dio un nuevo rumbo al combinado nacional: se pasó de un desastroso noveno puesto en el Eurobasket de 1977 y no poder participar en el Mundial de 1978 a recuperar parte de la “gloria” a nivel internacional.

Epi selección España

Juegos Olímpicos Moscú 1980

En la temporada 1979/80 ya es un jugador con más responsabilidad en el equipo y vuelve el triunfo en la Copa del Rey, con Antonio Serra en el banquillo azulgrana. Esta responsabilidad en su club se traslada también a la selección, siendo junto a Brabender el puntal ofensivo que les permite la clasificación para los Juegos Olímpicos de 1980 en Moscú en el torneo jugado en Suiza para tal ocasión. Incluso tiene jugadas únicamente para él.

Como preparación a los JJOO, la selección realizó una pequeña gira en Estado Unidos. A la vuelta, Antonio Díaz-Miguel se encontró con el que problema que a Epi, que estaba cumpliendo el servicio militar y con el boicot a los Juegos, le denegaron el permiso para viajar a Moscú.

El seleccionador le comunicó este hecho a Raimundo Saporta, que ocupaba cargo en la Federación Española de Baloncesto y en el Comité Olímpico Español, para indicarle que lo sustituía por Alfonso del Corral. Raimundo le pidió tiempo antes de realizar el cambio. La selección viajó a Moscú con once integrantes y unos días después Saporta aterrizó en la capital soviética junto a Epi, tras conseguir un permiso especial del Rey para su viaje, con la consiguiente alegría de Antonio Díaz-Miguel. Gran parte del trabajo de la selección giraba en torno a Epi.

Epi Juegos Olímpicos Moscú

En Moscú se consiguió un meritorio cuarto puesto, aunque estuviera ausente la selección USA debido al boicot por motivos políticos.

Primer doblete

La temporada 1980/81 podría considerarse como la primera gran temporada de Epi a nivel colectivo. El tándem que forma junto a “Chicho” Sibilio es de los mejores, si no el mejor, a nivel nacional: dos “cañoneros” en las alas que le dan al Barcelona tanto el título de Liga como el de Copa.

Con promedios cercanos a los 43 puntos entre ambos, fueron básicos para la consecución del título liguero y desbancar al Real Madrid de ese lugar de privilegio. También fueron primordiales para derrotar al equipo madrileño en la final de Copa al sumar 55 puntos entre los dos.

La guinda del pastel de esa temporada se pudo conseguir en Roma, pero el Squibb Cantú, de la mano de Marzorati y Riva, se llevó el título de la Recopa por 86-82 en un disputado partido. Epi fue el mejor de los azulgranas con 28 puntos que no fueron suficientes para llevarse el triunfo. Un título que dejó escapar el Barcelona por alguna jugada ingenua que les dieron alas a los italianos, por la nulidad total de Sibilio (incomprensible en un jugador de su categoría) y por la premeditación de los colegiados que permitieron de todo a los italianos y “extrañas” señalizaciones en jugadas al final del encuentro que permitieron llevarse a los transalpinos el título europeo.

Epi FC Barcelona

Última liga nacional

En las dos siguientes temporadas, Epi fue mejorando tanto sus porcentajes de tiro como su promedio de puntos gracias a su trabajo diario.

En el mundial de 1982 celebrado en Cali (Colombia) la selección española obtuvo un cuarto puesto tras perder frente a Yugoslavia en el partido por la medalla de bronce con un penoso arbitraje del colegiado Reynoso, que privó a España de subir al pódium. Epi fue el mejor jugador español y de los cinco mejores del torneo.

La temporada 1982/83 fue la última Liga Nacional de Baloncesto tal y como se conocía. De nuevo Epi fue un baluarte para conseguir un nuevo doblete, Liga y Copa. Una liga que se tuvo que dilucidar en un partido de desempate entre Barcelona y Real Madrid y en el que nuestro protagonista fue el mejor de todos. Se puede leer este partido de desempate en el artículo ya publicado en el siguiente enlace.

Epi vs Real Madrid

En el Eurobasket´83 fue el puntal fundamental para derrotar a la URSS en semifinales y conseguir la medalla de plata. Si nadie lograba tirar, balón a Epi. Si el balón “quemaba” y nadie se atrevía a resolver, balón a Epi. Fue el mejor de la selección e incluido en el mejor quinteto del torneo.

A estas alturas de su carrera, en Nuevo Basket decían de él: “Es meticuloso, minucioso en su preparación, en su mentalización y con la madurez adquirida de tanto y tanto jugar, ha ido mejorando y afinando sus características en el arma ofensiva que dispone su entrenador. Su evolución como jugador se está afinando hasta una posición en el campo que le convertirá de alero en uno de los escoltas más poderosos de Europa”.

En apenas 7 años, y con 24 años de edad, se había convertido en un referente del baloncesto español y europeo.

Fuentes: Revista Nuevo Basket, Antonio Rodríguez y Gigantes.

Agradecimientos: Antonio Rodríguez (por sus ánimos), Natxo Andreu (por su apoyo en esta andadura y su empuje a hacerlo) y a Juan Carlos (por darme una oportunidad)

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