Los seguidores del equipo de Beantown, deberíamos realizar un crowdfunding para erigir una estatua de Brad Stevens en los aledaños del TD Garden. El elegido por la NBA como el mejor ejecutivo del año, ensambló un equipo histórico, plagado de talento y en números, el mejor ataque de la historia (123,2 rating ofensivo) la pasada temporada. Ese equipo, que ya es parte del imaginario colectivo de todos los seguidores verdes, devolvió el título a Boston tras 16 años, desde el 2008, de la mano del siempre cuestionado Joe Mazzulla y su “Mazzulla Ball”. 64 victorias con 18 derrotas en temporada regular. 16 victorias y tan sólo 3 derrotas en los playoffs para izar el 18º banner a las vigas del TD Garden, hablan de una descomunal temporada dominada de principio a fin.
A día de hoy, los Celtics han garantizado que todos los integrantes de su top-10 del campeonato, vuelvan de cara a esta temporada 2024/25.
Esta circunstancia es la primera vez que sucede en los últimos 20 años. Ni siquiera hay un equipo campeón que haya mantenido a su top-8 intacto de cara a la siguiente temporada, mucho menos un top-9.
Este nivel de continuidad es una rara avis en el ecosistema NBA y más con el nuevo convenio que penaliza más que nunca el sobrepasar los límites salariales, pero es un órdago a todo por parte de la gerencia el mantener el mismo equipo que ganó el 18º anillo. Jayson Tatum, Jaylen Brown, Derrick White, Jrue Holiday, Kristaps Porzingis, Al Horford, Sam Hauser, Payton Pritchard, Xavier Tillman y Luke Kornet seguirán formando la columna vertebral del roster campeón. Todos ellos renovados o con largos contratos excepto el veteranísimo Al Horford que será el único agente libre sin restricciones el próximo verano junto con Kornet.

En la offseason además de mantener y renovar a la plantilla campeona, también siguen los jóvenes Jordan Walsh y Jaden Springer, Brad Stevens ha realizado algunos movimientos para cubrir las bajas menores de Svi Mykhailiuk y Oshae Brissett. Añade a Lonnie Walker IV con un contrato de cara el training camp y, al menos para este que os escribe, espero que se quede en el equipo y se convierta en una pieza importante desde el banquillo. Walker, elegido por San Antonio con el pick 18 en 2018, con 25 años y 1,93 m, es un anotador versátil con experiencia NBA de 322 partidos entre Spurs, Lakers Nets. Promedió 9,7 puntos la temporada pasada, con un 42.3 % en tiros de campo y un 38,4 % de acierto en triples. Su capacidad para aportar puntos en los tres niveles, será, espero, un refuerzo importante para la segunda unidad de los Celtics. A Lonnie se suma, para cubrir las bajas de los anteriormente mencionados, Baylor Scheierman, seleccionado en el 30 Draft, quien promete ser un jugador interesante para el futuro del equipo. Puede aportar desde esta temporada ya que baloncestísticamente es inteligente, además de un buen pasador y un gran tirador, pero que deberá mejorar defensiva y físicamente para ganarse algunos minutos en la rotación de cara a temporada regular en una plantilla tan completa y exigente como la de Boston.
El equipo sigue manteniendo la experiencia y buen rollo que aporta Kornet y al prometedor portugués Neemias Queta, que junto a Tillman proporcionan una buena profundidad en la pintura ante la lesión que mantendrá inactivo al letón Porzingis hasta finales de año, y que podrá dar minutos de descanso, de cara a los PlayOffs, al motor del portorriqueño Horford.
Si Lonnie Walker IV se queda en la plantilla, cerrando el roster de 15 jugadores, y con un año más de gran aprendizaje, experiencia y química de todos los integrantes del equipo, los Celtics serán mejores haciendo efectiva el mantra del ex asistente de Brad Stevens Jay Larrañaga:
“Si no intentamos mejorar, dejaremos de ser buenos”

Después de ganar las Finales y tras el verano de renovaciones sin precedentes, toca preguntarse si realmente ha sido buena idea. De entrada, creo que a cualquier seguidor Celtic dirá que está contento y feliz con la plantilla con la que se inicia el asalto al 19º. Es una NBA, en la que las franquicias miden al dedillo el gasto e incluso lo reducen. El ejemplo más llamativo ahora mismo es el los Denver Nuggets, que han ido perdiendo por motivos económicos a piezas importantes de su plantilla campeona como Bruce Brown o KCP desde la consecución de su anillo en 2023. En la 2025-26, una vez que entren en vigencia todas las extensiones realizadas este verano, los Celtics tendrán la nómina más alta en la historia de la competición.
Obviamente los Celtics son los actuales campeones y son, para la gran mayoría de los analistas y expertos, los máximos favoritos para hacerse nuevamente con el título, pero también es cierto que estamos en un ciclo en el que ya van 6 temporadas en las que no se repite campeón. Los últimos en lograrlo fueron los Warriors del 2018 con el Big4 de Curry, Klay, Green y Durant (todos en su prime en ese momento).
Equipos campeones desde la 2017-18:
- 2017-18 – Golden State Warriors (repiten título)
- 2018-19 – Toronto Raptors
- 2019-20 – LA Lakers
- 2020-21 – Milwaukee Bucks
- 2021-22 – Golden State Warriors
- 2022-23 – Denver Nuggets
- 2023-24 – Boston Celtics
Realmente estoy convencido que estos Celtics, cuando están todos sanos, son el mejor equipo de la competición. Pese a que la Conferencia Este ha mejorado; los Knicks y los Sixers son mejores, los Bucks son en esencia los mismos con un año más de Lillard al lado de Antetokounmpo, los Magic y Pacers en crecimiento y dando pasos adelante y unos Cavs con nuevo entrenador que puede hacer funcionar el binomio Mitchell/Garland; Boston parece estar en una posición sólida. Creo que ninguno de estos equipos tiene realmente el potencial de destronar al actual campeón. Aun así, todas las franquicias les tienen ganas, por lo que va a ser un gran y duro desafío.
La gran pregunta a nivel deportivo es:
¿Podrán los Celtics mantenerse lo suficientemente concentrados y motivados para lograr retener el título?
“El éxito es a menudo el primer paso hacia el desastre”
Tras el triunfo, el nivel de ansiedad, de necesidad, de motivación, de hambre por lograr un título ha sido saciado. Si, Jayson Tatum y Jaylen Brown pueden jugar juntos y ganar, ya no hay dudas de eso, ahora bien. ¿Serán capaces de mantener ese colmillo, serán capaces de volver a comprometerse y conjurarse como equipo coral, altruista y entregarse en cuerpo y alma a las órdenes de un entrenador, que aún no cuenta con el respeto que un título debería otorgarte (ha sido elegido como el 11º mejor entrenador de la NBA en un ranking reciente publicado por CBS Sports)?
Ninguno de los jugadores importantes jugará por ganar un anillo, ya lo tiene, ninguno de los jugadores importantes jugará por lograr un buen contrato a corto plazo, ya lo tiene y eso puede tener aristas positivas y también negativas.

Mazzulla tendrá que encontrar nuevas maneras de eludir las dificultades que le planteen los mejores entrenadores de la competición, buscar la forma de encontrar la motivación, de despertar el hambre de sus jugadores, de enfocarlos en la ardua tarea de convertirse en algo más que en un equipo ganador, el de ser una dinastía y ser recordados como uno de los equipos más dominantes de la historia reciente.
Los Celtics son una franquicia que tiene instaurado en su ADN el gen de la competitividad y el de salir a ganar cada partido con un único objetivo, el campeonato. Desde que llegó Jayson Tatum, temporada 2017/18, los de Causeway Street son la franquicia con más partidos (113) y victorias en postemporada con 68, seguidos por Warriors (52), Nuggets (44) y Bucks (44).
Por ese gen competitivo, espero y creo que veremos a un equipo con un enfoque evolucionado, listo para los nuevos desafíos y con la motivación para convertirse en la próxima dinastía. Desde luego todos las comparecencias y comentarios en el Media Day realizado el 26 de septiembre van por ese camino.
“Admiro a Larry Bird, es «el Celtic definitivo» y quiero emular su legado en los Celtics.” – Jason Tatum
Tatum comentó lo emocionado que estaba al finalmente conocer a Bird durante el fin de semana del AllStar de la NBA de la pasada temporada. Lo describió como un momento muy importante y emocionante para él. Su admiración por la leyenda de los Celtics le motiva y empuja a encarnar los valores y el impacto que tuvo el #33 en la franquicia.
Otros dos grandes interrogantes planean el TD Garden. El primero es si esta apuesta a largo plazo será sostenible o si los costos financieros serán demasiado altos. Al estar por encima del 2º apron la flexibilidad es nula. Muchos analistas y expertos en el nuevo convenio defienden que es insostenible.
El segundo interrogante es la puesta en venta del equipo por parte de Wyc Grousbeck y su familia y cuya consolidación debería hacerse efectiva sobre el 2028.
El cómo afecten ambos temas económicos al rendimiento deportivo de un equipo construido desde sus cimientos para dominar, es una incertidumbre. La Franquicia ha decidido, sabiamente, centrarse en el momento presente.
La gerencia, front office, cuerpo técnico, jugadores y afición de los Celtics han hecho realidad el siguiente pensamiento:
“Toma una idea. Hazla tu vida, piensa sobre ella, sueña sobre ella, vívela. Deja que tus músculos, cerebro, nervios y cada parte de tu cuerpo se llenen de esa idea. Luego deja todas las demás ideas solas. Ese es el camino hacia el éxito” – Swami Vivekananda
El proyecto de los Celtics crece, la idea permanece, el objetivo persiste y no es otro que el de lograr varios campeonatos con Tatum y Brown como jugadores franquicia. El camino continúa.
No suframos antes de lo necesario, ya tocará asustarse por un futuro que aún no se ha cumplido, si toca. El futuro de los Boston Celtics parece brillante, destinado a ganar, pero en la NBA, todo puede cambiar muy rápido.
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Ficha del autor
Apasionado del baloncesto, de la NBA y de los Boston Celtics. Co-fundador y director del videopodcast "Los Orgullosos Verdes", referencia en castellano sobre la franquicia de Boston. Coordinador editorial y redactor en "Fab Five Magazine".
En 'Tiempo de Basket' desde 05.06.2022












